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sábado, 24 de septiembre de 2011

CORRER BAJO LA LLUVIA Y LA CURSA POLICIAL DE VILASSAR

CORRER BAJO LA LLUVIA Y LA CURSA POLICIAL DE VILASSAR.

El día amaneció gris. Iba en coche con mi amigo Víctor Izquierdo hacia Vilassar, a correr una carrera que organizaba la policía local, aunque abierta a todo aquel que quisiera participar. Últimamente conozco a muchos policías a los que tengo mucha simpatía y que son aficionados a esto del running. Así que desde hace unas semanas había decidido compartir esta matinal deportiva con algunos de ellos. Sin embargo, no estaba previsto que la lluvia también quisiera hacer acto de presencia.

Las gotitas que impactaban contra el limpiaparabrisas del coche fueron paulatinamente en aumento según nos acercábamos a nuestro destino. Pronto empezó a llover fuerte y los truenos y los nubarrones negros no parecían querer dar paso a que saliera el sol. Nos refugiamos en el pabellón y allí hicimos el calentamiento. La organización retrasó las salida 15 minutos por si cesaba el chubasco... pero no, llovía incesantemente. Así que, resignados, salimos a la calle dispuestos a darnos un buen remojón. El Regidor d'Esports dio la salida y nos pusimos en marcha. Salimos tranquilos, al principio evitando los charcos, luego a la que subimos por el primer rial ya no importaba, enseguida estábamos empapados con la riada que bajaba. La verdad es que si algo tenía el circuito es que era variado, lo mismo íbamos por asfalto que subíamos montaña arriba mientras el agua bajaba como si de un río se tratara. Antes de llegar al kilómetro 3 íbamos unos 5 atletas escapados. Justo al girar en una curva pronunciada para enfilar una nueva subida me patinó la rueda y sin tiempo para reaccionar me vi por el suelo haciendo aquaplaning, recorrí 10 ó 15 metros patinando con el culo y de la misma inercia que llevaba aproveché para, de un salto, ponerme de nuevo en pie y seguir corriendo. En ese momento, mi compañero de entreno, Ibrahim Azzouz, alias “Chino”, que iba a mi lado, me miró y me preguntó si estaba bien. Dije que sí, que siguiéramos adelante. Aprovechando la adrenalina del momento realizamos un cambio de ritmo y “El Chino” y yo cogimos unos metros de ventaja respecto a nuestros compañeros de viaje, Yasin Ezzaydouni, Blas Serrano y José Ríos. Sabía que me había hecho un poco de daño, llevaba una buena rascada en el muslo y veía sangre en la rodilla, pero lo peor era un dolorcillo en la muñeca que no me daba muy buena espina. Aunque pensé que ya habría tiempo para quejarme del dolor en la meta. Después de subir un camino de montaña, atravesar un camino donde debías ir esquivando cañas y bajar por otra especie de riachuelo, donde prácticamente íbamos surfeando, ya todo daba igual... aquello definitivamente se había convertido en una pista Americana. El asfalto resbalaba como una pista de patinaje y en alguna curva estuve a punto de irme otra vez al suelo. El Chino se escapó antes del kilómetro 5 y yo vi que le sacaba unos 20 segundos al grupito de tres que venía detrás. Pensé que debía mantener esa ventaja y me limité a concentrarme en no bajar demasiado el ritmo. En el kilómetro 7 había otra sorpresa. Tras bajar unas escaleras y pasar por un túnel subterráneo, aparecimos en medio de la playa. Durante un kilómetro fuimos por la arena hasta volver de nuevo al paseo, donde las baldosas mojadas eran extremadamente deslizantes. Por fin entramos al pueblo por otro túnel subterráneo y, habiendo superado el kilómetro 9, me limité a conservar el segundo puesto sin acabar rodando nuevamente por los suelos en alguna de las curvas que aún quedaban hasta la meta. Finalmente fue Blas el que completó el podido de esta peculiar carrera.

Una buena ducha para valorar los daños de la caída, nada, un par de rasguños y un más que probable esguince en la muñeca derecha. La verdad es que ha sido una carrera divertida por su dificultad añadida, eran aproximadamente 10km, aunque no era un circuito para estar pendiente del crono y sí de las vicisitudes del recorrido. En fin, ahora sé que si alguna vez debo de huir de la policía estoy preparado para hacerlo por cualquier recorrido y ante cualquier inclemencia meteorológica que se tercie.


Con los Maiki Running Bikers Team

2 comentarios:

  1. JAJAJAJAJAJA....UNA CRONICA ESTUPENDA!!!!

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  2. jajaja buena crónica Ricky, la verdad que el día no acompañaba mucho, pero lo que no te mata te hace mas fuerte !!!!. Yo me lo he pasado bastante bien me ha gustado mucho volver a ver a la gente estupenda de los Canet Race Team.

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