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domingo, 17 de mayo de 2015

6ª etapa Camino Portugués: Tui - Redondela. Bajo un sol achicharrante.







Ayer fue un día perfecto, de esos que te sale todo bordado. Escogimos un buen Albergue para descansar, el San Clemente, con todo tipo de comodidades y unos jardines espectaculares donde relajarse y escuchar los pajarillos mientras veías ponerse el sol. Por la noche fuimos cenar a un restaurante llamado Jaqueyvi donde nos trataron como reyes, pedimos pulpo de primero y de segundo unos filetes de ternera, pero como no habían, el dueño en un alarde de generosidad nos regaló la diferencia de precio y nos sirvió un chuletón de buey de kilo. ¡Buaaaah! De lo mejorcito que he comido en cuanto a carne, bueno no, lo siguiente. Después, por la noche descansamos de lujo en una cama ancha  y muy cómoda. Así que no había excusa para afrontar en plenas garantías la etapa hasta Redondela de 32km.




                                                        

   

Salimos del albergue con la idea de ir a desayunar, pero no vimos ningún bar. Así que, siendo reacios a tirar hacia atrás, seguimos la ruta marcada con la idea de parar en el primer sitio en el que pudiéramos comer algo. Y otra vez la ley de Murphy, el camino se metía por un bosque y se alejaba del pueblo. Visto lo visto empezamos a correr en ayunas. Al rato adelantamos a una peregrina californiana a la que saludamos cada día. Le preguntamos por un bar y dijo que el próximo pueblo estaba a más de 3km, ella ni corta ni perezosa nos sacó una manzana y un plátano para que comiéramos algo antes. Le dijimos que no hacía falta que corriendo llegaríamos rápido, pero ella insistió tanto que al final aceptamos las piezas de fruta que con tanto entusiasmo nos ofrecía. Obviamente nos las zampamos mientras seguimos corriendo hasta llegar al tan ansiado bar. Por fin pudimos tomarnos unas tostaditas y un café con leche.

Ahora sí ya podíamos empezar a darle estopa. Se nos había hecho un poco tarde, eran las 10 pasadas y el sol empezaba a apretar. En el rato que estuvimos almorzando la peregrina californiana nos había vuelto a adelantar, así que cuando la alcanzamos le cantamos una canción a duo: "wellcome to the Hotel Californiaaaa...  nanananá, nananá" ella nos mostró una amplia sonrisa y mientras nos alejábamos alzando los brazos, nos despedimos hasta mañana.

Pusimos la directa, hacía calor pero llevábamos un buen ritmo de crucero. El recorrido en sí no era demasiado bonito, además en una bifurcación donde podías ir por el parque de Gandara o por la carretera nos hicimos un lío con las flechas y acabamos haciendo el tramo malo que atravesaba un polígono industrial. Suerte que vamos rápido y en un plis plas lo dejamos  atrás.  

No parábamos de beber agua y en todo momento íbamos recargando las botellas en las fuentes. Decidimos no parar ni para hacer fotos, tampoco hubo nada especial que reclamara nuestra atención. Fuimos adelantando y saludando a muchos peregrinos, aunque donde se incrementó el número y la afluencia de los mismos era llegando a Redondela,  cabe decir que se les veía un tanto "descansados" y la mayoría sin mochila o con una muy pequeña. Vamos, lo que serían Turigrinos y Taxigrinos. Y efectivamente eso se nota en los albergues, no era ni la 1 y ya había muchos de ellos instalados. Algo impensable para los que hacían grandes tiradas a pie en las etapas precedentes.

Siguiendo la filosofía de no ir al albergue municipal, y menos hoy que estaría hasta los topes, fuimos a uno privado que se llamaba Albergue da Herba. Por 12 euros teníamos de todo y mucho más cómodo. Los hospitaleros se sorprendieron mucho de que estuviéramos haciendo el camino corriendo y quisieron hacerse una foto con nosotros para el recuerdo.

Lo cierto es que superado el ecuador de esta aventura running y en comparación con el Camino Francés que hicimos hace un lustro, estamos frescos como rosas. Sí es cierto que acumulamos cansancio cada día y que la mochila hace estragos, yo tengo la espalda desollada, pero nos recuperamos bien y no tenemos ninguna sobrecarga que nos haga sufrir demasiado. Además, milagros del Camino, mi tobillo está casi recuperado del todo y ya casi ni me duele.


                                          

Etapa 6: Tui-Redondela. 32km en 2h59






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